Sunday, July 19, 2026
TRIBUNALES CON EFECTO BUMERÁN - art. El Obrero digital
TRIBUNALES CON EFECTO BUMERÁN.
Si alguien tenía dudas sobre la imparcialidad de algunos jueces y magistrados ha podido salir de dudas, en los últimos días. De hecho, llevamos un largo período de ejemplos prácticos que dejan a la Justicia, en muy mal lugar. Si alguien quería limitarlo a unos pocos protagonistas, el tiempo deja claro que el número ha crecido y se ha multiplicado.
En todos los colectivos hay “ovejas negras” a las que culpar de algunas excentricidades, peculiaridades o singularidades, pero preocupa y mucho que no se las ponga en su sitio. Hablamos de impartir Justicia, i en este ámbito las originalidades deberían estar prohibidas e incluso castigadas.
Pero si preocupante era ver algunas, el problema se agrava, cuando salen muchas más de las conocidas. Últimamente hemos visto, sesiones judiciales insólitas, inferencias extraordinarias y resoluciones nunca imaginadas. Ya no por un solo juez o magistrado, sino por salas enteras. Las inferencias, deducciones y elucubraciones serán estudiadas, en todas las facultades de derecho por lo que tienen de insólitas.
Y cuando esto se produce, la preocupación se extiende por doquier. Es que no solo hemos visto condenas sorprendentes, es que alguna supone cambiar el orden de las cosas como culpar de prevaricación a un civil – no funcionario. Podemos añadir, a todo ello, un auténtico “desmadre” a nivel de filtraciones en organismos e instituciones que antes merecían plena confianza. Ya nada es confidencial ni secreto porque sale a la luz de la mano de las más variadas vías. ¿Alguien duda del mercadeo que conlleva?
No seamos inocentes. Todo se compra y se vende, con total impunidad. Aparecen informes de la UCO, de la UDEF, se avanzan intervenciones judiciales e incluso sus sentencias, de manera que los trapicheos económicos campan a sus anchas. ¿Cómo es posible que ningún expediente cumpla los requisitos de guardia y custodia?
Hace bien pocos días, el TJUE dio a conocer su resolución sobre las prejudiciales que afectan a algunos protagonistas del procés. Pues bien, ni una sola filtración, ni un solo gesto previo, indicativo por dónde iría la sentencia. ¿Es imposible ver esto en España?
Pues, parece que no. Aquí, ni los jueces “especiales “ni los habituales. Ni a título individual ni colectivo, son capaces de guardar y hacer guardar silencio. No pretendo generalizar, seguro hay los que cumplen con su deber, pero hay varias docenas, en los puestos más relevantes, con causas de primer nivel, que no lo son. Gran pregunta, ¿no pueden o no quieren cumplir con su deber? ¿Quién se beneficia? Las respuestas son terribles, sean cuales sean.
Luego, se extrañan e incluso se muestran indignados, por la calificación que dan los españoles a la Justicia. Si hay un 65% que no la considera “justa”, serán muchos más los que se añadirán, como las cosas sigan igual. Las acciones y actuaciones hacia todo el entorno socialista, no pueden ser despachadas con pocas palabras y pocas explicaciones. Aún menos, decir que son anecdóticas y que las coincidencias son fruto de la casualidad. Un poco de seriedad porque esto no se lo cree nadie y solo hay que mirar calendarios y afectados.
Hay prisa en actuar y hay descaro en resolver. Ya no por parte de individualidades sino por salas enteras, como hemos visto. Es comprensible que muchos ciudadanos se pregunten en qué manos está la Justicia y cómo es posible que no actúen debidamente los controles existentes. Queda claro que no se atreven a intervenir. Ningún nivel superior pone en su sitio a uno inferior. Si acaso un pequeño retoque o una pequeña reprimenda. Nada serio ni radical.
Pues bien, no se extrañen de la amplia desafección. Mucho mayor será en los próximos tiempos y estoy convencido que las próximas elecciones generales de 2027, influirán y mucho en los resultados. Puedo asegurar que serán muchos los que aportarán su voto al partido socialista como vía para garantizar el triunfo de la imparcialidad y la seriedad en el ámbito judicial. Es uno de los pilares de la democracia, y está dando claros síntomas de parcialidad y desenfreno, con grave daño a la seriedad de las investigaciones y de los que son objeto de ellas.
Es urgente acelerar los cambios y relevos para alcanzar el objetivo de disponer de una Justicia – justa. Ahora, somos millones los que no la vemos, después de múltiples acciones y actuaciones, con sesgos poco objetivos. Nos queda, pues, el voto como respuesta. El efecto bumerán está en marcha. Tiempo al tiempo.