Sunday, July 05, 2026
EL PP, SUMIDO EN EL CAOS TOTAL - art. El Obrero digital
EL PP, SUMIDO EN EL CAOS TOTAL.
Lo digo con asombro, estupefacción e indignación. Nunca, nunca, hubiera imaginado a un partido institucional, constitucional, presente en numerosos ayuntamientos, diputaciones, CCAA, en Congreso y Senado, poner en duda nuestro sistema electoral.
Si en un tema nunca nadie había puesto ninguna duda sobre su fiabilidad y efectividad, era, es, el sistema electoral vigente. Las primeras elecciones se llevaron a cabo con sistemas provisionales, hasta que se aprobó la LOREG (Ley Orgánica 5/1985 del Régimen Electoral General), la norma fundamental que rige el sistema electoral en España. Regula las elecciones generales (Congreso y Senado), las municipales, y las europeas, garantizando que el voto sea universal, libre, igual, directo y secreto.
Las CCAA tienen su propio sistema electoral, excepto Cataluña que todavía funciona con el provisional de las primeras. No ha habido consenso para elaborar uno propio.
Pues bien, en estos cuarenta años de vigencia de la ley, se han celebrado otras tantas elecciones de todo tipo, sin ninguna incidencia que haya puesto en duda los resultados. Ninguna. Es más, la eficacia, rapidez y total fiabilidad, ha sido estudiada y copiada por otros países, para adaptarla a sus especificidades. Tenemos, pues, un sistema modélico.
Los que hemos participado, como candidatos, en muchas de estas elecciones, lo podemos corroborar. No encontraremos resquicios ni contradicciones en ninguno de los procesos electorales. Los mecanismos preelectorales, y los que rigen tiempos, condiciones, campañas, proclamación de candidatos, resultados electorales, y proclamación de electos con sus correspondientes publicaciones oficiales, funcionan con su habitual rutina, entre otras cosas porque prácticamente tenemos alguna elección, cada dos o tres años.
Si como candidato no he topado nunca con ninguna cuestión relevante que no haya sido resuelta adecuadamente, debo informar que llevo más de cuarenta años como representante del partido socialista ante la Junta Electoral de zona. Pues bien, en ninguna ocasión se ha dado el caso de maniobras raras, ocultas o estrambóticas que hayan puesto en peligro la normal campaña electoral con la votación final.
Y, por supuesto, el escrutinio de los resultados, las actas, las posibles impugnaciones o incidencias se resuelven con rapidez y eficacia, siendo aceptadas por todos los contendientes. Y, sino, tienen cauces establecidos para recurrir a instancias superiores. En resumen, haber puesto en manos del sistema judicial, la responsabilidad de velar por la limpieza y neutralidad, ha preservado la fiabilidad de los resultados.
¿Y el voto por correo? En el interior y el exterior. Pues bien, tampoco aquí encontraremos fallos del sistema. Quizás un poco lento, pero fiable y riguroso. Cuando en algún momento se observó alguna duda sobre delegación de voto, por parte de personas enfermas, se introdujeron modificaciones que subsanaron los posibles abusos.
En cuanto al exterior, habría que facilitar un poco más la recepción y emisión del voto, pero no ha dado ningún motivo para poner en duda su fiabilidad. Es poco numeroso respecto al total que tienen derecho a participar, pero todos los que quieren hacerlo, pueden. No hay ningún motivo para dudar de su efectividad.
Dicho esto, resumen de mi participación a lo largo de más de cuarenta años, y de compartir experiencia con muchos otros, no encuentro motivos para entender el charco en que se ha metido el PP, a no ser que simplemente se dedique a seguir los pasos de VOX que incluso va más lejos, proponiendo, nada más y nada menos que anular el derecho constitucional de todos los españoles que viven en el extranjero. Una auténtica cacicada, propia de mandatarios autoritarios.
Nada de lo que propone VOX nos extraña, pero que haya contaminado al PP hasta estos extremos sí nos debe preocupar. Poner en duda la fiabilidad, la estructura, el funcionamiento de todo el sistema electoral, es de suma gravedad. Si todo ello se mezcla con veladas acusaciones a la Ley de memoria democrática que concede la nacionalidad a los hijos y nietos de los exiliados, el problema se agranda, porque además se mezcla con el proceso de regularización de migrantes, lanzando mentiras como que entrarán en el censo electoral cuando esto es imposible.
En resumen, ahora y aquí, el PP está sumido en un caos total. No hay nadie al mando con suficiente autoridad y liderazgo como para imponer un relato único y coherente. Es imposible ir a unas elecciones sin un programa claro, unas propuestas creíbles y un sentimiento claro de partido de Estado. Si lo tenía lo ha perdido, en manos de un Núñez Feijóo que no da la talla en ningún ámbito relevante. No sabe por dónde ir, y ya solo le queda el antisanchismo. Imposible animar a votantes de otros ámbitos, con tan poco material. No estoy seguro llegue a las generales, y de aquí quizás, tantas contradicciones. Veremos.