Sunday, March 29, 2026
LA ABSTENCIÓN NO ES UNA OPCIÓN - art. El Obrero digital
LA ABSTENCIÓN NO ES UNA OPCIÓN.
Si quien gobierna no tiene la abstención como opción, tampoco la debería tener quien aspire a ser la alternativa. Política es pedagogía, y quedarse en medio del camino, es una demostración de no saber hacia dónde ir. Mala opción, especialmente cuando estamos en tiempos revueltos y hay que tomar decisiones, lo más rápidas y eficientes posibles.
Si el gobierno lo demuestra reiteradamente, el PP, queda paralizado, a la espera de comprobar posicionamientos de Vox, y acto seguido de Junts o PNV. Francamente, para ser alternativa hay que tener criterio y valentía propia, no en función de lo que hagan otros.
Hago esta introducción a la vista de una demostración de crítica, descalificación general, con mentiras y acusaciones a diestro y siniestro, con motivo de la comparecencia de Pedro Sánchez en el Congreso, para dar explicaciones sobre el posicionamiento de España, respecto la guerra emprendida por Trump y Netanyahu en Irán y Oriente medio.
En ocasiones como ésta, es cuando se comprueba el conocimiento y claridad de ideas del líder de la oposición, y con él, del resto de partidos, con presencia en las Cortes. A la vista de lo oído y debatido, queda claro que Núñez Feijóo no tiene formación ni preparación para aspirar a presidente del gobierno. Perdón, aspirar sí, pero impensable llegar al cargo, porque dependería de técnicos y asesores, para tomar decisiones. Y para esto están los servicios de inteligencia y los técnicos en cada materia, pero al final, debe ser el presidente el que actúe en consecuencia.
Los discursos de Núñez Feijóo son precocinados, previsibles y reiterativos. Diga lo que diga Pedro Sánchez, el discurso general no se modifica, ni se introducen cambios significativos. Si acaso uno o dos chascarrillos que, con su habilidad habitual, acaban por empeorar el conjunto. Se le nota demasiada inquina, demasiada energía para destrozar los argumentos, sin tener los conocimientos ni capacidades para hacerse creíble. Al final, escuchamos dos monólogos, muy distantes, uno del otro.
Y si el primer día, el resultado fue claramente a favor de Pedro Sánchez, el segundo día, el de la presentación, debate y votación de las medidas para paliar los efectos de la guerra, fue paradójico para todos. Rectifico. Paradójico, no, porque el PP nos tiene ya acostumbrados a buscar el voto negativo, sea cual sea la propuesta, simplemente para intentar tumbar a Sánchez. Lo que suponga para los españoles, es secundario. No cuenta, porque se darán excusas para justificar el voto negativo. Que alguien se las crea, es otra cosa.
Pero la sesión sí tuvo un momento paradójico, cuando el representante del PP, Juan Bravo criticó, muy indignado, la copia de las medidas que había formulado el PP. Es decir, enumeró un buen número de medidas, propuestas por el PP, que figuraban, según él, en el Decreto del gobierno. Pues bien, si eran una copia, ¿por qué no apropiarse el mérito y votar a favor? Era lo lógico y lo procedente. Pues, tampoco. Una simple abstención, a la vista de que Junts votaría a favor y el Decreto sería convalidado.
En resumen, ser alternativa exige moderar discursos, evitar mentiras y falsedades y ser capaz de votar a favor cuando la ocasión lo requiere. Hasta ahora, el PP no ha votado a favor en ninguno de los grandes temas del gobierno y no hacerlo en un momento de gran inestabilidad e inquietud en la que estamos, es ir en dirección contraria a la de ser alternativa. Esta mezcla de mediocridad y miedo al compromiso, le aleja de ser opción de gobierno. Tiempo al tiempo.