Sunday, February 15, 2026
DE VICTORIA, EN VICTORIA .....art. El Obrero digital
DE VICTORIA, EN VICTORIA…
No conozco las previsiones de Pedro Sánchez ante los últimos resultados de las elecciones en Aragón, ni ante las anteriores de Extremadura. Hago mi propia lectura de resultados, y sobretodo unas previsiones de futuro que quizás pequen de optimismo, pero las expongo para contrastarlas con otras, demasiado pesimistas, e incluso derrotistas.
Es evidente que en estas contiendas electorales el PSOE ha tenido malos resultados. Nadie puede ocultarlos ni minimizarlos, pero el gran crecimiento de Vox, junto al descenso del PP, pone a cada uno en su sitio. Y las formas y fondo de Vox, va a imponer unas condiciones imposibles al PP para poder gobernar, con un mínimo de coherencia y sobretodo de eficiencia.
Tener una espada de Damocles, a punto de caer sobre la cabeza de la presidenta o presidente, no permite gobernar con tranquilidad y aún menos con efectividad. Cada propuesta, cada proyecto, cada decisión va a ser mirada con lupa por el socio impuesto, temiendo cambios, alteraciones y/o sustituciones que desfiguren la acción de gobierno, especialmente en los grandes temas.
El “via crucis” va a ser inmediato y constante, de manera que pronto van a comprobar las hieles del triunfo obtenido. Nadie quiere hablar de inmenso error, pero lo ha sido. Avanzar notablemente las fechas de elecciones, ha permitido a Vox, obtener magníficos resultados. Ahora, puede entrar o no, en los gobiernos y exigir departamentos estratégicos. Y cuando quiera y como quiera, puede salir o amenazar con hacerlo ante cualquier enfrentamiento.
Lo siento, pero en estas condiciones no se puede gobernar. Lo harán los primeros meses para tantear el terreno y ver hasta dónde pueden llegar, pero la tutela de Vox hacia los suyos, no les permite actuar a nivel territorial. Todo es nacional, supeditado a los intereses centrales i centralistas, de manera que cualquier tema, por muy regional que sea, habrá de tener el visto bueno estatal. Todo un problemón. No solo por las contradicciones que conllevará sino por otra consecuencia brutal en un gobierno, como es no tener ninguna seguridad en que lo que se propone, tenga salida o no.
Inmensos esfuerzos que pueden quedar en nada, simplemente porque al “líder supremo” le parezcan mal, o no le convengan en un momento dado. Bienvenidos pues, gobiernos de Extremadura y Aragón, a la condición de sucursales de Vox. Nada podrán hacer o decidir sin la supervisión constante de la sede central, ya no del PP sino de su socio. Ante este panorama, ¿qué puede hacer el PP? Poco o nada. Simplemente portarse bien, no enfadar a Vox, y adoptar el silencio y la mansedumbre como factores esenciales. De lo contrario, exabruptos, rupturas y confrontaciones, a la vista de todos.
Y este mismo escenario se puede repetir en Castilla – León, y posteriormente en Andalucía, si los resultados son parecidos a los anteriores. ¿Cómo podrá presentarse el PP a unas generales con este modelo de sumisión? Pero es que hay tiempo para ver medidas mucho más “peligrosas” para el PP. De forma inmediata, Vox va a imponer retrocesos, en temas vitales para la inmensa de los españoles. Quienes crean que los avances de todo tipo, también en cuestión de libertades individuales y colectivas, no corren ningún peligro, pronto verán que no es así.
Hemos visto y oído qué piensa Vox del feminismo y todo lo que va ligado a este movimiento. También lo que piensa sobre violencia doméstica, condición de la mujer, educación en libertad, etc. Hay temas sensibles que nos ha costado decenios conseguir y que ahora van a sufrir recortes e incluso suspensiones o modificaciones en profundidad.
Su negacionismo en materia de cambio climático y en otros campos de la ciencia, les llevará a suspender acciones y actuaciones en estos campos, aunque los hayan comprobado en sus propios pueblos y ciudades. Da igual. Van por libre, tienen su propia doctrina y creencias y las van a imponer desde el primer día.
Pues bien, aquí quería llegar. Todo lo expuesto va a pasar, porque el “líder supremo” de Vox así lo ha dicho y exigido. ¿Cuánto tiempo va a poder resistir el PP? ¿Cómo podrá poner en marcha unos gobiernos sin unos mínimos de seguridad en que sus programas se puedan cumplir? ¿Cómo va a explicar a los ciudadanos que no tienen nuevos presupuestos? En fin que entran en un bucle, muy complicado de gestionar.
Y ante estos escenarios regionales, se irán acercando las elecciones generales, en las que el PSOE va a salir como el partido de progreso, sí, pero sobre todo como el partido contra el retroceso y la pérdida de servicios básicos esenciales. Llegará la hora de la verdad, en la que tocará contrastar modelos y resultados. Será el momento para poner a los ciudadanos ante la sumisión o la confrontación. Y será tanto lo que esté en juego, que la opción por el progreso y la defensa de lo público, gane la partida. Tiempo al tiempo.