Tuesday, November 26, 2024
VALENCIA, ERROR TRAS ERROR - art El Obrero digital
VALENCIA, ERROR TRAS ERROR.
De bien seguro, la catástrofe de Valencia será estudiada y puesta como ejemplo de mala praxis, en todos y cada uno de los momentos de prevención, actuación y reconstrucción. Y, pongo ya el tema de la reconstrucción porque, de nuevo, se empieza la casa por el tejado. Poner al Teniente General, en la reserva, Francisco Gan Pampols, de vicepresidente del gobierno valenciano, lo considero un error. Me explico.
De entrada, dejar claro que la trayectoria del militar ha sido brillante, espectacular, y por lo tanto nada que decir, a su formación y capacidad demostrada. El problema, es entrar en un gobierno desastroso que ha perdido la confianza de los ciudadanos, por motivos más que sobrados.
Por las declaraciones e informaciones dadas, a múltiples medios de comunicación, ha llegado a un acuerdo con el presidente Mazón, en unas condiciones, que ni son claras ni se podrán cumplir. Pretender encabezar el operativo para la reconstrucción, fuera del ruido político, es y será imposible. El ejecutivo de Mazón pertenece al PP, con todo lo que esto supone. Un partido que ha demostrado total ineptitud para la prevención y un auténtico desastre, para gestionar todo lo sucedido. Nada ni nadie podrá separar una cosa de la otra. Quien pretenda hacer olvidar los efectos de la inutilidad administrativa y de gobierno del ejecutivo valenciano, antes, durante y después de la catástrofe no lo conseguirá. Hablamos de un desastre, con 221 muertos. Esto, ya nunca más se olvida.
Pero, es que ostentar la vicepresidencia comporta, estar por encima del resto de consejeros, y por lo tanto ejercer decisiones que les afectarán, a todos y cada uno de ellos. Es lógico y evidente que habrá disfunciones, conflictos y desacuerdos que pueden enredar enormemente el trabajo de reconstrucción. El encargo, aparece como una suerte de vicepresidencia, ajena al resto del ejecutivo, para que pueda trabajar con independencia y sin interferencias de nada ni nadie. Esto, lo siento, no es realista.
Quien ostenta la vicepresidencia, será llamado a comparecer ante las Cortes Valencianas, cuando la oposición lo considere oportuno. Tendrá que lidiar con críticas a un partido al cual no pertenece, pero en el cual está encuadrado, y los méritos del PP, en Valencia y de rebote, en la política nacional, han sido desastrosos. La pretensión de cargar las culpas de todo lo sucedido al gobierno central, ha sido una de las mayores torpezas del PP, en su ya larga historia de despropósitos. Es que cuesta creer como se puede ser tan caótico, tan chapucero a la hora de explicar historias que todos conocen por los medios de comunicación y que se contradicen con sus afirmaciones.
Llevamos semanas. De hecho, desde el mismo día de la catástrofe, el cúmulo de mentiras, bulos, falsedades, ha ido en incremento, hasta el punto de inventarse responsabilidades que cualquier estudiante de primer curso, sabe que son diametralmente opuestas, a las que exponen.
En resumen, el ejecutivo de Mazón está quemado, a pesar de los cambios cosméticos llevados a cabo. Imaginar que el fichaje estrella de un teniente general, puede borrar el pasado y solo poner el foco en el futuro, es engañarse de nuevo. Nadie, le va a perdonar por tanto desastre demostrado, y esta losa va a pesar, y mucho, sobre el trabajo que quiera emprender el vicepresidente Gan Pampols. Y ,es una lástima, porque una trayectoria brillante de él y de su segundo, el general de brigada, Venancio Aguado, no lo merecen.
Ahora bien, no entiendo por qué se ha optado por la vía de la vicepresidencia del gobierno, y no por otra figura que sí habría sido más práctica y menos delicada, a efectos de mezclar política y gestión. ¿Por qué no haber creado la figura de “COMISIONADO PARA LA RECONSTRUCCIÓN”? Esta figura, con dependencia directa, del gobierno valenciano y del gobierno central, con unas competencias claras en la reconstrucción, con medios claros y transversales, podría trabajar, si no lejos del ruido político, por lo menos apartado, del día a día, del gobierno formal.
Un Comisionado, puede ejercer su misión, con las manos libres y con tantas competencias como le hayan cedido, teniendo que dar cuentas a los dos gobiernos, que le han nombrado y comparecer, si así es requerido ante los organismos e instituciones que lo consideren oportuno, pero dejando clara su independencia, política y administrativa.
Francamente, todo lo visto, en el PP valenciano, y en el nacional, deja clara la incapacidad de este partido para convertirse en partido de gobierno. Una vez más, ha demostrado su enorme torpeza, para formar gobiernos eficientes, y en vez de aceptarlo y corregirlo ha preferido culpar a los otros de su caos y chapucería. No solo en Valencia, sino en Madrid y Bruselas. Si alguien pretendía conseguir réditos y hacerse perdonar errores, ha sumado unos cuantos más a su cuenta de resultados.