Monday, September 23, 2024
EL CAOS, IMPERA EN JUNTS - art. El Obrero digital
EL CAOS, IMPERA EN JUNTS.
Se hace difícil, muy difícil, explicar la creación, organización y trayectoria de Junts, para personas que no hayan seguido, muy de cerca, la política catalana. Lo es, para nosotros mismos, cómo no lo va a ser para los que la siguen por los medios de comunicación.
Para algunos, es la continuidad de Convergencia o si quieren de CiU, pero no. Tiene en su interior a muchos antiguos militantes, pero la entrada de personas ajenas, ha modificado sus comportamientos y objetivos hasta límites imprevisibles. Ahora mismo, nadie se atreve a prever hasta dónde quiere llegar en su pulso con el gobierno central, por un lado, y su papel en el Parlamento de Cataluña.
Por resultados, Junts dispone de 35 diputados, en un Parlamento de 135. Es el segundo grupo parlamentario, después del socialista. Le corresponde el papel de jefe de la oposición que nadie ejerce. Ésta, es una primera constatación de las contradicciones internas, motivadas por tener a un fugitivo de la Justicia, instalado en Waterloo (Bélgica).
Depender en todo y para todo, de una persona que no está afiliado al partido pero ejerce el liderazgo político – social – moral, es una de las grandes incongruencias que motiva constantes cambios de opinión y decisión, a todos los niveles. Nadie entiende esta situación, pero los principales cargos del partido, no se atreven a plantar cara ni romper el cordón umbilical que les condiciona, en todo y para todo.
Junts, conserva un cierto poder territorial, con 334 alcaldías sobre un total de 947, pero todas son de ayuntamientos pequeños o muy pequeños (excepto San Cugat e Igualada), y debido a su extraño posicionamiento post electoral, perdió todo el poder en las diputaciones, excepto en la de Girona, la más pequeña de las cuatro.
El hecho de depender de Puigdemont, y tener en su cúpula, personajes como la presidenta Laura Borrás, condenada por corrupción, Jordi Turull, secretario general, con poco mando en plaza, condenado por los hechos del 1 de octubre de 2017; Josep Rull, actual presidente del Parlament , con afán indisimulado de protagonismo interno y externo, al lado de diputados que quieren estar en la próxima ejecutiva, derivada del congreso del 25 de octubre, Albert Batet, Josep Rius, etc, hace muy difícil hacer pronósticos sobre el futuro de este partido.
Existe un fuerte malestar interno, no visible todavía, que estallará según vayan las cosas en el congreso. La composición y actuación del grupo parlamentario en el Congreso de los Diputados, con Miriam Nogueras al frente, causa estupefacción, en la mayoría de cargos municipales, hasta el punto que algunos ya han decidido no volverse a presentar, bajo las siglas de Junts.
Tampoco entendieron la ocasión perdida de no pactar en las otras tres diputaciones, muy especialmente en la más importante, la de Barcelona, en la que ERC sí pactó con el PSC. Estas situaciones, junto a los interrogantes sobre el futuro del partido, han motivado reuniones y conversaciones de cargos municipales, replanteando su futuro.
Todos los que hemos sido alcaldes, tenemos claro que un partido se debe a sus militantes y cargos públicos y en este momento nadie tiene claro a quién sirve Junts. Su trayectoria es muy poco trasparente, con cambios constantes de guion, exabruptos en las tribunas del Congreso y Senado, e incerteza respecto al futuro, en el campo institucional e independentista.
Por todo ello, no se puede prever su trayectoria ni su hoja de ruta. De momento, impera el caos, sin grandes esperanzas de encontrar el camino adecuado. Si como parece, el congreso se convierte en una componenda para contentar las ambiciones de los cargos actuales, será difícil puedan mantener la representación municipal, por un lado, y los resultados electorales, por otro, puesto que el aumento de censo electoral, va en otras direcciones. Junts, es el principal representante del fracaso del proceso independentista, y nada hace prever un cambio en las perspectivas de la ciudadanía catalana.